Una sociedad se puede valorar por la manera como trata a los más vulnerables. Y en la escalera de la vulnerabilidad los animales callejeros están en los peldaños inferiores: carecen de protección y su exposición al abandono es extrema. Pero afortunadamente el maltrato y abandono animal cada vez se ve con otros ojos.
De una parte, es mirado desde el Estado con mayor atención. A nivel nacional se sancionó la Ley 2455 de 2025 o Ley Ángel (nombre dado por un perro maltratado) que endurece las penas por maltrato animal, hasta 56 meses de prisión no excarcelables, y se calcula que se han condenado entre 300-400 personas por ello. La Fiscalía General de la Nación creó en el año 2019 el Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal, GELMA, que está integrado por un fiscal coordinador, 35 fiscales destacados, 4 médicos veterinarios y 35 investigadores. Finalmente, congresistas y concejales, se hacen elegir bajo las banderas del cuidado animal.
A nivel local se aprobó el acuerdo 009 de 2023 del Concejo Municipal de Valledupar, que adoptó la Política Pública de Bienestar Animal que busca prevenir el maltrato y sufrimiento animal y promover un trato digno con ellos. Esta política pública se denomina “Cada pata, cada ala, cada huella importa a Valledupar 2024 -2036” e indica todas las tareas que los entes públicos deben hacer en el territorio y la interacción necesaria con la comunidad y con el sector privado.
De otra parte, hay cada vez mayor conciencia ciudadana por el respeto y bienestar animal. Organizaciones animalistas que cuidan a los animales, silvestres o callejeros, son cada vez más comunes en las ciudades. Las denuncias de ciudadanos por maltrato animal en los últimos 8 años suman más de 15.000 y el fin es, como decíamos al inicio un tema de “humanidad”, el buen trato con los animales. Todo esto ha llevado a despertar la conciencia colectiva al afirmar que los animales de compañía no son desechables, por lo tanto, no se abandonan por aburrimiento del dueño o por enfermedad de las mascotas.
Por eso desde Valledupar Como Vamos VCV, queremos hacer un análisis con propuestas para que tanto la administración municipal como sus habitantes tomen cada vez más y mejor consciencia para eliminar el maltrato y la crueldad animal y mejorar la atención a los mismos. Adicionalmente hay leyes de la República que así lo obligan e inversiones cuantiosas que se han realizado y que deben seguir realizándose. Por todo ello, es un tema fundamental de seguimiento para VCV y básico para el desarrollo de la ciudad.
Según estimaciones de la Secretaría de Salud Municipal, Valledupar cuenta con una población canina de 57.522 perros y felina de 28.761 gatos de los cuales se calcula que 20 % de ellos están en situación de calle 11.504 perros y 5.752 gatos que deben ser esterilizados para evitar su multiplicación espontánea, adelantar la vacunación anual contra la rabia, y si es el caso, cuidarlos y alimentarlos en sus peores momentos de salud.
Tener esa cifra tan alta de animales en condición de calle tiene implicaciones en la salud pública, ya que se podría incrementar la transmisión de enfermedades zoonóticas como la rabia, la toxoplasmosis, la sarna y garrapatas que pueden afectar a los humanos. Muchos de estos animales rompen las bolsas de basura que los residentes dejan frente a las casas, de esa manera, el contenido diseminado termina por afectar la efectividad de INTERASEO y por consiguiente la limpieza de los barrios. De igual manera, ocurren accidentes de tránsito, especialmente de motos, causados por animales que deambulan en las vías, sin olvidar la acumulación de heces y orina en espacios públicos, que produce malos olores y focos de infección. Todo ello es lo que ha llevado a definir una atención a este tema por parte de las autoridades.
Al igual que varias capitales departamentales, Valledupar tiene un Centro de Bienestar Animal – CBA, en cumplimiento del artículo 119 de la Ley 180 de 2016 que obliga tanto a distritos como a municipios de primera categoría que cuenten con este tipo de centros, o alternativas como albergues municipales para fauna u hogares de paso públicos. En 2023 se inauguró el CBA, con un costo cercano a los 5.500 millones de pesos.
Después de una visita, un par de conversaciones con el equipo de la Secretaría de Salud encargado del Centro de Bienestar Animal CBA y un recorrido por la instalaciones del mismo, el Equipo de VCV, realiza el siguiente análisis con recomendaciones concretas con el fin de buscar un mejor funcionamiento del CBA, que es una buena iniciativa que se ha quedado corta, que tiene potencialidades y que debe entenderse más como un instrumento de permanencia y no de servicios parciales y temporales cómo funciona en estos años.
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La anterior administración municipal, se encargó de construir el CBA, pero no lo institucionalizó en el sentido de darle sostenibilidad y permanencia, se preocupó solamente por la edificación, por la contratación de la construcción. El CBA funciona a través de un proceso de licitación anual que le asigna un operador privado para que preste los servicios de atención y esterilización a los animales cuyos propietarios demuestren estar clasificados en el estrato 1 y 2 del SISBEN. Es decir, no atiende a animales sin dueño, a no ser que haga atenciones ambulatorias en sitios específicos de la ciudad.
Entonces bajo ese contexto, encontramos los siguientes factores a mejorar.
Institucionalidad
A nivel nacional el tema de cuidado y protección animal recae bajo la sombrilla del Ministerio de Ambiente, en lo local corresponde a la sectorial ambiental de los municipios o en institutos específicos creados para dicho fin. Sin embargo, en Valledupar por la debilidad de la Secretaría que debe atender el tema ambiental, dicha responsabilidad recayó en la Secretaría de Salud.
Si bien es cierto ésta última tiene que ver con los temas de zoonosis (transmisión de enfermedades de animales a humanos) no tiene en su mandato velar por el bienestar animal, ni por los animales silvestres, ni por la alimentación de los perros y gatos callejeros, a pesar del gran esfuerzo que hacen los funcionarios encargados de la Secretaría de Salud que atienden el CBA. Así que hay un limbo institucional que debe ser resuelto: En cabeza de quién va a quedar esta responsabilidad. Es el Alcalde y el Concejo Municipal quienes a la mayor brevedad deben atender esta disyuntiva.
Contratación
Este es el verdadero talón de Aquiles en estos momentos. Aquí existen dos falencias: monto y tiempo. Como se ha dicho, dado que el CBA funciona a través de un operador privado, que hay que contratar a través de un proceso licitatorio, se presenta insuficiencia en el recurso y excesivo trámite en la contratación que demora en promedio 6 meses, de tal manera que el CBA sólo funciona desde julio en el mejor de los casos hasta diciembre.
Adicionalmente, sólo se asignaron 2.000 millones de pesos este año, para atender una meta de esterilizaciones de aproximadamente 1.500 animales, cuando hay más de 17.000 animales callejeros. El año pasado por la demora en la contratación, se dejaron de ejecutar 500 millones de los 1.500 asignados.
Aquí proponemos trabajar en cuatro frentes: La formalización de una nómina de trabajadores permanente del CBA y su dotación de equipos (ya algunos están) y material quirúrgico anual vía presupuesto municipal. Dos, definitivamente hay que buscar recursos específicos del orden departamental o nacional para nutrir la financiación del CBA. CORPOCESAR, como máxima autoridad ambiental del departamento, debería transferir recursos al CBA. Tres, sugerimos que a los infractores se les apliquen las multas definidas por la Ley y que los recursos recaudados vayan al Fondo municipal para la protección y bienestar animal, al que se refiere el parágrafo del artículo 46 de la Ley 84 de 1989. Cuatro: Revisar el alcance del contrato del operador que desempeñará las actividades en las instalaciones del CBA durante 2026, de manera que utilice la media hectárea que está sin ocupar en actividades que genere ingresos al Centro, como puede ser entrenamiento canino o actividades compatibles.
Acceso
Llegar al Centro de Bienestar Animal no es fácil. Está ubicado en el barrio El Porvenir, en un predio de 1,21 hectáreas en el extremo sur de la ciudad cerca al taller del SIVA, al lado de las bodegas de ARA. Llevar un animal enfermo en taxi o moto requiere pagar tarifas fuera de lo acostumbrado y la disponibilidad del servicio está limitado a personas de estratos 1 y 2. Adicionalmente, nos informan que en noviembre y diciembre es muy baja la asistencia a consultas. Para ello proponemos que se siga con la política de solicitarle unidades de atención móvil al operador, pero de pronto es más efectivo abrir unos puntos permanentes de consulta externa en barrios estrato 1 y 2 para atención inmediata de los animales enfermos y en caso de mayor requerimiento médico-veterinario, ahí sí, hacer el traslado al CBA.
Organizaciones protectoras de animales de calle
Cada vez es más evidente la preocupación de la ciudadanía por la atención de los animales en situación de calle. De manera desinteresada animalistas activos se han dedicado a suministrar comida a grupos de perros que se congregan cada día en varios puntos de la ciudad, o a recoger y distribuir gatos abandonados en las calles.
En Valledupar hay personas y organizaciones que llevan a cabo esta labor cívica y humanitaria. Estas organizaciones deben ser parte integral de la Política Pública de Bienestar Animal y de hecho hacen parte de la estructura de institucionalidad, que debería ser una participación efectiva y permanente, un diálogo entre ellas y la Secretaría respectiva, entre ellas y el CBA, que se percibe eventual, más no permanente.
Recomendamos que las organizaciones pro-defensa de los animales se formalicen con toda su documentación legal, con el fin de que puedan ser objeto de financiación por parte del gobierno local y si ello no es posible, que cuenten con asistencia técnica y veterinaria por parte del equipo de la Secretaría de Salud o del CBA. Ellas son la clave para la atención de los animales callejeros, que son los que están a la deriva de su propia suerte y que merecen ser atendidos.
Sector privado y académico
Promocionar el Centro ante empresas locales y nacionales como las grandes superficies, tiendas de bajo costo, industrias, farmacéuticas veterinarias, que por responsabilidad social y ambiental pudieran hacer donaciones de medicamentos, comida y dotaciones especiales para los animales. Por iniciativa pública se podría fortalecer el relacionamiento del CBA con los programas de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UDES y con Veterinaria en la UNAD lo que generaría escenarios de práctica, investigación aplicada y extensión social.
Educación jóvenes y ciudadanía
Campañas de educación para la ciudadanía en general para prevenir el maltrato animal y a los estudiantes en los colegios con el mismo fin siempre será un recurso necesario y útil de implementar.
Albergue para animales de calle y centro de adopción
Este es el siguiente paso que debe dar Valledupar, y tiene el terreno y las instalaciones para empezar. Hay que asignar los recursos, como lo ha prometido en varias ocasiones el Alcalde para construir un albergue para animales callejeros. Pero, por lo pronto, hay que poner a funcionar en pleno el Centro de Bienestar Animal y evitar que se convierta en un elefante blanco.
Por Alberto Gutiérrez Pineda –Director de Valledupar Cómo Vamos






