El reciente accidente de un conductor de moto eléctrica en las cercanías de la plaza Alfonso López, que resultó gravemente lesionado, pone en evidencia los riesgos asociados al auge de motos, bicicletas y scooters eléctricos en Valledupar. Mientras la ciudad suma ya ocho puntos de venta de estos vehículos desde enero, el incremento en la accidentalidad reabre el debate sobre la urgente necesidad de cumplir y hacer cumplir la normatividad de tránsito vigente para garantizar la seguridad vial.
“Se están vendiendo mucho”
EL PILÓN hizo un recorrido por uno de estos locales, el vendedor confirma la alta demanda: “Se están vendiendo mucho. Estoy vendiendo casi diario dos motos, y las patinetas también una diaria. Son muy prácticas y útiles para la ciudad”. Según el asesor, las motos eléctricas ofrecen autonomía de hasta 60 km y velocidades de 30 a 50 km/h, mientras que las patinetas alcanzan los 25 km/h y una autonomía de 70 km. “La batería es extraíble, la puedes cargar en tu apartamento y al día siguiente la usas todo el tiempo”, explica.
No obstante, tanto vendedores como compradores desconocen los requisitos legales para circular con estos vehículos. “Hasta el momento no te exige seguro ni SOAT ni ningún tipo de papel, hasta el momento. Ellas vienen de Indonesia y entran al país como bicicletas eléctricas, todas traen pedales”, afirma el vendedor. Sin embargo, la realidad normativa es distinta.






