Con la expedición del Decreto 0182 de 2026 por parte del Ministerio de Salud y Protección Social, afiliados a una Entidad Promotora de Salud (EPS) de 504 municipios del país serán trasladados por el Gobierno nacional a la Nueva EPS, la mayor aseguradora del territorio nacional y del Cesar.
En los más de 500 municipios en donde no habrá libertad de elección de EPS hay 1.830.813 usuarios, que están distribuidos en los departamentos del Cesar, Boyacá, Cundinamarca, Santander, Nariño, Bolívar, Tolima, Huila, Meta, Norte de Santander, Caldas, Caquetá, Magdalena, Guainía, Valle del Cauca, Córdoba, Atlántico, Vaupés, Guaviare, Arauca, Sucre, Vichada, Cauca, Risaralda, Putumayo, San Andrés y La Guajira.
Valledupar, que concentra buena parte de los afiliados del Cesar, entra en la categoría de municipios donde el decreto limita el número de EPS y excluye a aquellas con una porción muy baja de afiliados frente al total local.
En la práctica, esto implica que si EPS como Familiar de Colombia, Mutual Ser o incluso Famisanar no logran superar el porcentaje mínimo en la capital, sus usuarios podrían ser trasladados automáticamente a entidades como Nueva EPS, Cajacopi o Salud Total, que ya tienen una base amplia en el territorio.
Nueva EPS y el Cesar
Con los datos de Supersalud con corte hasta el 31 de diciembre del 2025 que se manejan para el departamento, Nueva EPS es el actor dominante en el Cesar, con 402.591 afiliados, por lo que será la entidad que ganaría más afiliados en el Cesar
Seguida de cerca por Cajacopi EPS y Salud Total, cada una con más de 200.000 usuarios. Más abajo aparecen Coosalud, con 116.099 afiliados, y Asmet Salud, con 109.487, y luego Sanitas, que registra 84.926 personas.
En el grupo de menor tamaño se encuentran Famisanar, con 37.201 afiliados, Mutual Ser, con 13.660, y Familiar de Colombia, con 8.859 usuarios. Aunque el porcentaje exacto depende del total de afiliados del departamento, esta fotografía deja claro que Nueva EPS, Cajacopi y Salud Total tienen el músculo para convertirse en grandes receptoras de usuarios.
Mientras que Asmet Salud, Coosalud, Famisanar, Sanitas y otras EPS con menor peso podrían terminar cediendo población si no alcanzan los umbrales exigidos.
Nueva EPS en crisis
De acuerdo con cifras de la Contraloría General de la República, la deuda de la entidad creció un 198 % entre diciembre de 2022 y marzo de 2025, al pasar de $5,42 billones a $21,37 billones. Paralelamente, su patrimonio sufrió un deterioro acelerado: pasó de un saldo positivo de $485.209 millones en 2022 a un patrimonio negativo de $6,25 billones en marzo de 2025.
El propio ente de control calificó este panorama como una “inviabilidad estructural”, un diagnóstico que pone en entredicho la capacidad real de la EPS para responder por la atención de más de 11 millones de afiliados en todo el país.
Las consecuencias de este deterioro financiero ya se reflejan en la operación cotidiana del sistema. En todo el país se han interpuesto embargos por más de 2 billones de pesos por parte de 95 instituciones prestadoras de servicios de salud, debido a la falta de pagos, lo que pone en riesgo la atención oportuna de los pacientes afiliados. Esta presión sobre clínicas y hospitales afecta directamente la capacidad de respuesta del sistema frente a la demanda de servicios.







