23 marzo, 2017

Valledupar, tercera ciudad con mayor pobreza

Las ciudades con mayor incidencia de pobreza monetaria en 2016 fueron: Quibdó, con 49,2 %; Riohacha, con 45,5 %; y Valledupar, con 35,5 %.

Los índices de pobreza en Valledupar cada vez son más altos; así lo asegura el último informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE. Joaquín Ramírez/EL PILÓN

La capital del Cesar se mantiene entre las ciudades con mayor pobreza del país. Así lo reveló ayer el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, al dar a conocer resultados sobre pobreza Multidimensional y pobreza Monetaria del año pasado.

La ciudad con mayor incidencia de pobreza monetaria en 2016 fue Quibdó, con 49,2 %; seguida por Riohacha, con 45,5 %; y Valledupar, con 35,5 %. Estas mismas poblaciones se ubican entre las de mayor incidencia de pobreza monetaria extrema, así: Quibdó, con 19,5 %; Riohacha, con 15,3 %; y Valledupar con 8,7 %.

El economista Carlos Alberto Maestre Maya explicó que la pobreza monetaria toma como base los ingresos de los hogares. “El DANE establece que es pobreza cuando una familia de cuatro personas viven con 900 mil pesos o menos al mes; cuando una familia de cuatro personas sobreviven al mes con menos de 430 mil pesos se denomina pobreza extrema”, precisó.

Cuando el DANE asegura que Valledupar tuvo un porcentaje de 35,5% de pobreza significa que tres de cada 10 personas en edad de trabajar está en situación de pobreza monetaria o que sus ingresos no le alcanzan.

El análisis que realiza Maestre Maya respecto a este panorama es que “se trata de una economía urbana que no está generando suficiente empleo para las personas que lo están demandando y el poco empleo que existe es informal y de baja calidad, lo que se conoce como ‘el rebusque’. Es posible que estas cifras reflejen que muchas familias en el 2015, inclusive, venían solventando gastos de sus hogares con la venta de gasolina de contrabando y el cierre de la frontera con Venezuela haya agudizado esta falta de ingresos que golpea duramente a las familias vallenatas. Esta estadística es de suma preocupación y creo que amerita el estudio detenido del gobierno local, universidades, gremios y del Observatorio Laboral”.

Agregó que “lo más grave es que se aumentó la pobreza extrema. Estábamos en 4.6 %, es decir, el año pasado se duplicó con 8.7 % para una población aproximada a los 450 mil habitantes; serían cerca de 18 mil personas en condición de pobreza extrema. Es como si todo el pueblo de San Diego estuviera en esta condición. Estas cifras ratifican un problema económico serio en la ciudad, lo cual se hace evidente con locales cerrados, apartamentos y casas a la venta sin que encuentren compradores”.

El economista Fernando Herrera coincidió con Maestre Maya al afirmar que en este informe que tiene en cuenta las 22 principales capitales del país. “Valledupar es la tercera más pobre, fue donde más aumentó la pobreza entre un año y otro y duplicó su propia pobreza extrema, situación que nunca se había visto en las otras regiones del país”.

Para el experto, es necesario estudiar qué está pasando en la ciudad, para lo cual es necesario el esfuerzo conjunto del sector público y la academia. “Si hay una relación directa es de pobreza y el desempleo, lo que muestran estas cifras es que el poco empleo que hay es informal o precario. Muchos dicen que esto se debe porque hay muchos venezolanos trabajando en la ciudad, pero si esta teoría fuera cierta por qué en Cúcuta no se presenta este panorama. Sin culpar a nadie siento que en Valledupar hay muchos anuncios y pocas obras propobre o inversión para la población de escasos recursos”, argumentó.

Las regiones menos pobres

Las regiones que salieron bien libradas en este informe fueron Bucaramanga, al ser la ciudad con menor porcentaje de pobreza monetaria en 2016, con 10,6 %; seguida por Bogotá, con 11,6 %; y Medellín con 14,1 %. La ciudad con menor porcentaje de pobreza monetaria extrema en 2016 fue Bucaramanga, con 1,2 %; seguida por Pereira, con 1,8 %; y Bogotá, con 2,3 %.
Pobreza multidimensional

Durante la presentación del informe, el director del DANE, Mauricio Perfetti del Corral, señaló que en la última década 5.133.000 de personas salieron de la pobreza multidimensional, que es que la que tiene en cuenta muchos más factores que si es medida simplemente por ingresos, al medir acceso a vivienda, salud, educación, trabajo, juventud y niñez.
De acuerdo con el DANE, en las cabeceras municipales el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional fue de 12,1 % en 2016, 2,3 puntos porcentuales menos que en 2015; mientras que en los centros poblados y zonas rurales dispersas el porcentaje de personas en situación de pobreza multidimensional fue 37,6%, con una reducción de 2,4 puntos porcentuales.

Así mismo, la pobreza multidimensional en las zonas rurales del país ha registrado la misma tendencia decreciente del promedio nacional desde 2010: pasó de 53,1% a 37,6% en 2016. Esto quiere decir que el número de personas en condición de pobreza multidimensional pasó de 5.609.000 en 2010 a 4.068.000 en 2016.

Las mayores reducciones de la pobreza multidimensional en 2016 en el orden nacional se explican por la disminución de barreras de acceso a los servicios de salud y aumento en el número de años promedio de educación.

Aumento de la pobreza monetaria

En el 2016, el 28,0 % de los colombianos estaba en condición de pobreza monetaria, lo cual representa una variación de 0,2 puntos porcentuales, frente a 2015 cuando fue 27,8 %.

La pobreza en las cabeceras municipales pasó de 24,1 % en 2015 a 24,9 % en 2016, cambio equivalente a 0,8 puntos porcentuales. La pobreza en los centros poblados y zonas rurales dispersas fue 38,6 %, lo cual representa una disminución de 1,7 puntos porcentuales, frente a 2015 cuando fue 40,3 %.

En 2016 el 8,5 % del total de la población estaba en condición de pobreza extrema. En las cabeceras municipales pasó de 7,9 % en 2015 a 8,6 % en 2016 y en los centros poblados pasó de 18,0 % en 2015 a 18,1 % en 2016. Los resultados de la pobreza monetaria y la pobreza monetaria extrema se explican en gran parte por el comportamiento de la inflación en el año 2016, puntualizó el DANE.

Annelise Barriga Ramírez/EL PILÓN