El propio SIVA reconoce que una gran parte de la demanda del sistema la ponen los estudiantes de la Universidad Popular del Cesar (UPC), especialmente en las sedes Sabana y Hurtado. Durante la rendición de cuentas, el gerente Jaime Andrés González Mejía, destacó que solo en 2025 se registraron alrededor de 119.000 viajes desde o hacia estos campus, entre validaciones de ascenso y descenso.
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“Gran parte de la demanda que tiene el sistema de transporte es acogida por los estudiantes que van a cumplir su sueño en la Universidad Popular del Cesar”, afirmó González al presentar el comportamiento de la operación alrededor de la UPC.
Dos sedes, miles de validaciones
Según las cifras expuestas, la UPC Sabana concentró más de 99.000 validaciones con origen o destino en esa sede, mientras que la UPC Hurtado sumó más de 19.000 validaciones en el mismo periodo. El gerente recordó que allí confluyen estudiantes de preuniversitario, pregrado y posgrado, lo que convierte a estos puntos en nodos clave de la red del SIVA.
“Es momento también de ir sentándonos a planear cómo sería la mejor forma, la forma correcta, progresiva de ir pensando en la tarifa diferencial de los estudiantes”, planteó el funcionario, al admitir la presión que ejercen los jóvenes sobre el sistema.
Tarifa diferenciada, una promesa en veremos
Aunque el SIVA reconoce el peso de los estudiantes en la demanda, hoy no existe una tarifa diferencial para este grupo ni para personas con discapacidad o adultos mayores. El gerente fue claro en que cualquier esquema de descuento requeriría nuevas fuentes de subsidio, adicionales a las que ya sostienen la tarifa general.
“Si nosotros quisiéramos… tener tarifas diferenciales para determinada población, como pudieran ser los estudiantes, la población en condición de discapacidad o los adultos mayores, necesitaría el sistema una asignación en subsidio adicional distinta y que financie exclusivamente esos aportes”, explicó.
¿Quién pone la plata?
El funcionario puso sobre la mesa a los potenciales financiadores de una tarifa estudiantil: Alcaldía, Gobernación, universidades y hasta el sector privado. La idea, dijo, es que esos recursos sean específicos para cubrir el diferencial de la tarifa de ciertos grupos, sin cargar aún más el esquema de subsidios general que hoy sostiene al sistema.
“Necesitaríamos unos aportes adicionales de la Alcaldía, de la Gobernación, aportes inclusive de la universidad o del sector privado que financie esa tarifa diferencial”, detalló al recordar que actualmente el Fondo de Estabilización Tarifaria cubre cerca del 67 % del costo del pasaje para todos los usuarios.
Por ahora, la gerencia del SIVA solo ha dejado planteado el escenario y la necesidad de estudios específicos para calcular cuánto costaría una tarifa diferencial para estudiantes y otros grupos priorizados.






