La ciudad se está quedando sin una gota de sangre, es la frase que con la que los expertos definen la problemática que se vive en Valledupar por cuenta de la falta de donantes.
En este mes, pocas personas se han motivado a donar sangre y así ayudar a quienes hoy atraviesan por un delicado estado de salud, necesitan una operación o sencillamente una transfusión.
El verdadero problema radica en que la sangre humana es una sustancia que actualmente no se puede sintetizar, es necesario extraerla de otra persona, es decir, un donador.
En Valledupar las cifras son escandalosas, porque debido a este fenómeno hoy los bancos de sangre legalmente constituidos presentan un panorama difícil.
La bacterióloga Daira Martínez, coordinadora del Hemocentro y Unidad de Aféresis de Valledupar, explica que por la temporada decembrina y la costumbre folclórica de la ciudadanía vallenata, muchos se han olvidado de donar.
“Para la fecha de diciembre, generalmente, la captación disminuye porque estamos pendientes de otras cosas y no de los pacientes que en el momento están en urgencias o en cirugías requiriendo del líquido. Las personas solo donan porque algún familiar tiene una cirugía, de lo contrario no hay la cultura de donar”, dijo Martínez, para luego sostener que debido a esta situación en “Valledupar se han tenido que suspender muchas cirugías; lo preocupante es que nosotros somos el proveedor y no tenemos dónde conseguir sangre, porque la única manera de hacerlo es del cuerpo humano”.
El Hemocentro ha tenido durante el mes de diciembre 816 donaciones, sin embargo y ante el pedido de sangre de las clínicas de Valledupar, de La Guajira y de parte del Magdalena hoy solo tiene 140 unidades.
“Hay una cantidad de dengue en las clínicas, sobre todo en la Laura Daniela, y no hemos tenido cómo suplir porque la gente no viene a donar. Entonces nos ha tocado como única solución remplazar la sangre por medicamentos; algo que no es igual”, agregó.
Esta situación puede vislumbrarse al trazar un paralelo con otros meses del año; en septiembre, por ejemplo, el Hemocentro recibió mil 683 donaciones, es decir más del 50 por ciento de lo recibido hasta ahora.
“Nosotros hasta el mes de octubre manejamos un stop de hasta mil 800 unidades; en el mes de noviembre no llegamos ni a las 800. El punto es que nosotros estamos enviando sangre a parte de La Guajira y a algunos centros del Magdalena, y todo Valledupar”, dijo Martínez.
La bacterióloga fue clara al decir “que en estos momentos en Valledupar no hay cómo suplir una urgencia o una necesidad mayúscula. La única forma es una donación masiva, aunque el 4 de diciembre se hizo una en la plazoleta de la Gobernación y la gente no acudió. Allí teníamos una meta, porque era con el Instituto Nacional de Salud, en la cual teníamos que hacer una campaña masiva a nivel nacional, pero en la ciudad, solo se recolectaron 46 unidades de las 200 que estaban presupuestadas”.
Tras ser consultada, sobre si una de las razones por la que los vallenatos no donan sangre es porque en el Hemocentro venden el líquido, Martínez lo negó de manera tajante.
“Ninguna persona que venga a comprarla se la vendemos, porque ese no es el negocio del Hemocentro. Nosotros tenemos convenios con las EPS, para que ninguna persona tenga que gastar su dinero comprando sangre. Si el paciente paga la seguridad social no tiene por qué comprar el líquido porque la clínica debe conseguirla, el punto es que la única mera de conseguirla es del cuerpo humano”, agregó.
El Rosario Pumarejo, en peores condiciones
Si en el Hemocentro y Unidad de Aféresis de Valledupar llueve, en el Hospital Rosario Pumarejo de López no escampa.
La situación del centro asistencial más importante del Departamento es más delicada.
De hecho en la actualidad el hospital solo tiene 41 unidades, una cifra irrisoria si se tiene en cuenta la gran población que abarca.
Jaini Gómez, bacterióloga del banco de sangre del centro asistencial, coincide con Daira Martínez, coordinadora del Hemocentro y Unidad de Aféresis de Valledupar, en el sentido de que la ciudadanía no dona por un tema netamente cultural.
“Casi no han venido los donantes porque es diciembre y la comunidad está pendiente de otras cosas, de las fiestas, y no vienen”, dice.
Y agrega que esto es un riesgo alto porque pueden registrarse “accidente, peleas, y otra clase de incidentes. En estos momentos tenemos 41 unidades, una cifra bastante baja porque le damos sangre a varias clínicas y hospitales de Aguachica y Chiriguaná. La gente dice que en estos lugares se vende la sangre, algo completamente falso porque eso lo tratan de clínica a clínica, es decir con persona naturales el líquido no se negocia”.
Mitos y mentiras
Otras de las razones que encuentran los especialistas para la poca donación, obedece a los rumores que se han escuchado durante años en la ciudad y que con el correr del tiempo la gente ha convertido en verdad.
Daira Martínez, coordinadora del Hemocentro y Unidad de Aféresis de Valledupar, sostiene la teoría que “las personas, en especial las mujeres, no donan sangre porque creen que se engordarán o no lo hacen porque consideran que tendrán problemas con el periodo menstrual”.
Sin embargo para ella “todos estas posturas no son más que mitos que le hacen daño a la sociedad y que nada tienen que ver con lo que realmente sucede a la hora de donar sangre”.
Los hombres, los que más donan
Por esta clase de mitos que se ha establecido en Valledupar, las mujeres son las que menos donan sangre en la ciudad.
De acuerdo con informes oficiales son los hombres los que más acuden al homocentro a donar el líquido.
En su mayoría son personas cuyas edades oscilan entre los 18 y 35 años.
De acuerdo con los galenos los hombres pueden donar cada 3 meses y las mujeres cada 4.
¿Cómo es la situación a escala mundial?
En el mundo, la situación también es compleja, de hecho pocos países en el mundo tienen organizado un sistema público de donación de sangre, entre los cuales están Cuba, Argentina, España, Uruguay y Costa Rica. En estos países está prohibida la compra y la venta de sangre, que se considera un recurso público únicamente destinado a instituciones sanitarias para el tratamiento de pacientes y cuya donación es totalmente voluntaria
En países en los que no existe tal sistema, la donación es realizada por familiares, o se paga para encontrar un donante. Cabe destacar que se considera que una de las ventajas del donante voluntario es que en general representará un riesgo menor de estar contaminado.
La frase
“Hay que socializar y crear consciencia ciudadana de la importancia de donar sangre; hay que realizar campañas institucionales; publicidad masiva por estos centros, además de crear unos incentivos de mercadeo”, secretario de Salud Municipal, Holmer Jiménez Ditta.
El dato
El 14 de junio de cada año se ha convenido celebrar el Día Mundial del Donante de Sangre, como una manera de agradecer la donación desinteresada de sangre.
Por Arnol Murillo / EL PILÓN






