¿Cómo nació la idea de Be Gamers y cuál fue la motivación principal para crear este proyecto?
Be Gamers nace de mi pasión por los videojuegos y de la necesidad de visibilizar la industria local. Creo firmemente que esta industria tiene el potencial para convertirse en un semillero de empleos en el país. Además, representa una oportunidad única para impulsar la economía nacional, desarrollando un sector que aún tiene mucho por explorar.
¿Cómo cambiar la percepción en el mercado local hacia los videojuegos desarrollados en el país?
No es una tarea fácil porque en nuestra región predomina el consumo de videojuegos AAA, es decir, juegos con presupuestos y con valores de producción altísimos. A eso se suma que nuestros juegos tienen poca o nula visibilidad en los medios. Desde Be Gamers trabajamos para destacar el talento local, resaltando las habilidades y el esfuerzo de desarrolladores, programadores, diseñadores y artistas, entre otros. Nuestro objetivo es fortalecer la identidad de la industria local y demostrar la calidad y diversidad de nuestras producciones. Cada vez que muestro los trabajos de nuestros estudios, las personas se sorprenden y me dicen: “No pensé que hiciéramos cosas de este nivel”.
¿Cuáles han sido los mayores retos al desarrollar este proyecto?
Los retos han sido numerosos. En términos de diseño, uno de los mayores desafíos fue encontrar un equilibrio entre una estética atractiva, profesional y funcional, priorizando desde el principio una experiencia amigable para los usuarios. También trabajamos en definir el enfoque adecuado para cada sección, asegurando que todas se complementen entre sí y mantengan una identidad coherente. En cuanto al contenido, escuchar a los actores clave de la industria ha sido fundamental. Hemos conversado con CEOs de estudios, desarrolladores, programadores, asociaciones y organizaciones para comprender sus necesidades, intereses y cómo podemos contribuir al fortalecimiento de la industria en el país. Este enfoque colaborativo nos ha permitido crear contenido de calidad y verdaderamente relevante.











