Autoridades wayuu califican de “genocidio espiritual” el nuevo decreto de la Línea Negra y piden frenar su aplicación sobre 181 puntos de su territorio ancestral.
El objetivo del paro según los indígenas es exigir “justicia y reconocimiento” en el departamento de La Guajira.
Estos bloqueos generan afectaciones en el departamento impidiendo el suministro de bienes, el libre movimiento de personas y empleados.