El hurto fue uno más de los ocurridos en la capital cesarense, pero lo que nunca imaginó la víctima es que al día siguiente, a las 7:30 de la mañana de ayer, los delincuentes lo volvieron a atracar.
El profesional de la medicina, tras ser reducido a la impotencia con armas de fuego, fue despojado de todos los objetos personales que portaba, por cuantía no establecida por el afectado.
Los funcionarios del banco, ayer, al ingresar a su jornada laboral se percataron del frustrado intento de robo, dando aviso inmediato a las autoridades.
Los hechos tuvieron lugar a las 9:30 de la noche del pasado domingo.
El caso ocurrió a las 2:35 de la tarde del pasado sábado, cuando la Policía sorprendió a los jóvenes con un revólver calibre 22.