La obra cayó sobre una rejilla de hierro y sufrió rayones, abrasiones y abolladuras, especialmente en el pico.
Valledupar necesita un espacio que conserve nuestro desarrollo cultural e histórico desde todos los campos, con propósitos de estudio y reconocimiento de lo que somos, y el lugar es el Colegio Nacional Loperena uno de los edificios más importantes de la historia de nuestra ciudad.