Mitos e innumerables canciones rodean este riachuelo, que es insignia de la comunidad patillalera; sin embargo, de esta solo queda un hilo de aguas negras.
La Malena quiere correr, quiere perseguir su propia esencia, encontrar el estado supremo de su verdadero propósito, mitigar su dolor, crear conciencia, y tal como los hinduistas inmersos en el Ganges, alcanzar su propio Nirvana.