La JEP condenó al excomandante del Batallón La Popa por su responsabilidad como superior en crímenes cometidos contra 38 personas. Las familias cuestionaron la duración de la pena y rechazaron la entrega de medallas.
La decisión fue anunciada en el segundo día de la audiencia restaurativa, tras las exigencias de las víctimas para recuperar el buen nombre de sus familiares y hacer público el reconocimiento de los crímenes.
El exoficial reconoció responsabilidad por omisiones, falta de control y presiones dentro del Batallón La Popa, pero las víctimas insistieron en que aún faltan nombres, explicaciones y verdad.