En Valledupar la delincuencia está disparada, por lo que los ciudadanos siguen pidiéndole a la fuerza pública que refuerce la seguridad.
La Concesión Autopista del Río Grande solicita a las autoridades competentes esclarecer los hechos con el fin de mejorar las condiciones de seguridad y bienestar.
La ciudadanía reporta que, en horarios nocturnos o solitarios, jóvenes delincuentes se atraviesan en la carrera 4ª con el fin de robar.
Entre Gobernación y Alcaldía ofrecieron una recompensa de 70 millones de pesos por información que permita dar con el paradero de los responsables.
El galeno se encuentra estable en el Hospital Regional José David Padilla Villafañe de Aguachica.
La inseguridad de la ciudad tiene azotada a la comunidad y dueños de locales comerciales.
La comunidad del barrio exige más presencia de las autoridades y la optimización del alumbrado público.
“La gente está mamada de que no pase nada, de que sigan robando en las calles y no pase nada”, sostuvo.
Preocupación y consternación dejan los hechos registrados en las últimas horas en la capital del Cesar.
El hecho se presentó en la mañana de este domingo.
Los dos hechos se presentaron en menos de una semana.
La mayoría de locales comerciales no exigen el uso del tapabocas, pero por prevención muchas personas los usan.
Los hechos se registraron la tarde del sábado 19 de agosto.
Díaz Gámez recibió un disparo con arma traumática en el rostro en medio de un atraco.
El hecho se presentó este domingo en la avenida del barrio 25 de Diciembre de Valledupar.
Así lo dio a conocer su pareja sentimental, a través de redes sociales.
El turista habría llegado a la ciudad a para participar de la Media Maratón Valle de Upar.
En Valledupar, la delincuencia golpeó una vez más, pero esta vez la historia dio un giro inesperado. Un presunto delincuente se encuentra en estado crítico después de ser arrollado por el conductor de una camioneta a quien intentaba atracar en el sector de la carrera 19 con calle 9.
En el sitio de comida, ubicado en la carrera novena, el hombre, vestido completamente de negro, llega y a través de señas le pide a la trabajadora un vaso con agua.
Además de los asaltos, hay quejas porque algunos conductores de mulas y buses persisten en transitar por este corredor vial a pesar de la restricción para vehículos pesados.
Los hechos se habrían registrado en la calle 4.
Giselle Aguirre, una de las inscritas a la ruta, contó al diario EL PILÓN que ella, junto a 4 compañeros, fueron víctimas de robo a mano armada.
De acuerdo con la versión del querellante, el hombre le lanzó una piedra al vidrio de su vehículo.
En medio de su huída, los sujetos decidieron ingresar al colegio escalando por los muros de la entrada.