Tras la denuncia pública, la Oficina de Gestión Social de la Alcaldía de Valledupar realizó un primer acercamiento al caso.
Cada año, con las primeras lluvias, el puy y el cañaguate llenan de amarillo a Valledupar. Aunque suelen confundirse, estos árboles tienen diferencias en su floración, porte e importancia cultural dentro del Cesar.
La organización lo presentó resaltando su simbolismo: un árbol de cañaguate que florece en la sequía, como los Juegos, que regresan tras más de una década. Su nombre es también un homenaje al poeta vallenato Tobías Enrique Pumarejo, conocido como “Don Toba”.
El propósito es reunir material artístico para realizar el año entrante en París una exposición de artistas de Valledupar y el Cesar.
Los querellantes indicaron que fueron más de 20 cañahuates podados a las afueras de la ciudad, además, alertaron que frente al Parque de la Leyenda ‘Consuelo Araujonoguera’ también se estaría realizando una poda.