Tras varias horas de retención, Sergio Andrés Tamayo Cáceres y su acompañante Alexander Ramírez Bermúdez fueron entregados sanos y salvos a una comisión humanitaria integrada por la Defensoría del Pueblo, la Diócesis de Ocaña y autoridades locales. La comunidad campesina aseguró que no se trató de un secuestro.