La situación profundiza la crisis operativa de la minera, que durante 2025 soportó 201 bloqueos y nueve atentados similares.
Cerrejón rechazó de manera categórica estos hechos violentos, asegurando que ponen en riesgo la seguridad de las personas, afectan infraestructura estratégica para el país y alteran la tranquilidad de las comunidades de La Guajira.