En cárcel de Aguachica:
Un ciudadano oriundo del municipio de Arenal, sur de Bolívar, fue condenado ayer por un Juez en Aguachica, a 36 meses de prisión por no tener cerca de 3 millones de pesos para pagarle a su ex compañera un acuerdo económico para la alimentación de sus dos hijos.
Un abogado que se negó a prestar sus servicios al joven condenado, dijo que no pudo asistirlo en la audiencia porque el muchacho no tenía un peso para sufragar sus honorarios, razón por la cual no hubo defensa y el juez lo condenó por el delito de inasistencia alimentaria.
El joven padre que argumentaba no tener trabajo ni dinero para pagarle a su ex cónyuge varios meses de la alimentación de sus dos pequeños hijos, no fue escuchado por el Juez y con la los ojos nublados de lagrimas y su cabeza agacha, no refutó a la condena y aceptó ser conducido a la Cárcel de Aguachica.
“Lo que más me duele, es que a pesar de mi esfuerzo no he conseguido trabajo por ninguna parte y debido a ello, me atrasé con varios meses, pero el juez y mi ex mujer no quisieron escucharme y ahora me mandan para la cárcel; allí menos puedo conseguir la plata para pagar la caución”, comentó el condenado.
Una vez en su celda, llamó al director del penal y le propuso algo que dejó perplejo al funcionario; el muchacho le confesó que no quería estar en la cárcel y que estaba dispuesto a vender un riñón o un ojo a la persona que necesite estos órganos, para conseguir los tres millones de pesos que le exige su mujer para levantar la medida cautelar.
Tal propuesta fue firmada en una carta que desde la Cárcel de Aguachica, fue enviada a los diferentes medios de comunicación de la ciudad, a fin de llamar la atención de las personas que requieran un riñón o de alguien que necesite un ojo, para que se pongan en contacto con el recluso que oferta estos órganos para poder pagar la deuda que tiene con su ex compañera por concepto de alimentos.
Los familiares del condenado, indicaron que ellos también son demasiado pobres para poder ayudarle, pero que les sobra voluntad para apoyarlo en la decisión que ha tomado y extendieron un llamado para que personas de buen corazón le ayuden a reunir el dinero y de esta forma no quede sin sus órganos.
“La ley es la ley y se debe cumplir”, fue el comentario emitido desde el Juzgado Promiscuo Municipal, mientras que familiares de la mujer que hizo condenar a su ex marido, se mostraron en desacuerdo por la condena impuesta.






