Giovanny Riveros Lesmes, de 38 años de edad, era un joven comerciante muy conocido en el municipio de San Martín, donde según sus amistades, gozaba del aprecio y respeto hasta el día que se descubrió que abusaba de su hija de 13 años.
Este hombre oriundo de Valledupar, llevaba varios años de estar trabajando en San Martín, sur del Cesar, donde convivía con su compañera hasta hace siete meses cuando por diferencias se separaron, pero él se quedó con su hija menor.
Riveros Lesmes, vivía en un barrio donde formó su hogar con la madre de su primogénita y semanas después al parecer en estado de ebriedad, abusó de ella y desde ese momento a pesar del sentido de culpa que lo embargaba, siguió abusando de su propia hija.






