Como consecuencia de la fuerte sequía que afecta a varias zonas del país, y tras cuatro meses de racionamientos de agua en Aguachica, la emergencia por falta del líquido no se hizo esperar.
Funcionarios de la Empresa de Servicios Públicos de Aguachica, afirmaron que más allá de que esta situación se enmarque en un proceso cíclico natural, vale analizar que la gravedad de esta sequía en particular, está muy vinculada a otros procesos de origen antrópico, como el cambio climático, la deforestación y los graves impactos de actividades extractivas de recursos naturales, como la industria forestal y la minería, que han contribuido a disminuir considerablemente la cuenca de la quebrada Buturama que surte de agua potable a más de 120 mil habitantes de Aguachica.
La sequía, la pérdida de fuentes de aguas, la degradación de suelos y consiguiente pérdida de biodiversidad, efectos conocidos conjuntamente como desertificación, se van haciendo cada vez más graves, no solo porque el cambio climático hace más extremos los eventos atmosféricos que los provocan, sino porque no existe un compromiso real de las autoridades de hacer frente a esta problemática.






