Los que cometieron el millonario robo, alquilaron un apartamento cerca de un restaurante del centro de la ciudad, por donde abrieron cuatro huecos en las paredes para poder ingresar a su objetivo principal; una joyería en el centro de Aguachica.
Ramiro Vergel, propietario de la Joyería robada, dijo que para abrir la caja fuerte donde estaban guardadas las joyas, los delincuentes utilizaron sopletes conectados a una pipeta de gas que les facilitó el robo de prendas de oro y dinero en efectivo que supera los 50 millones de pesos.






