A la clínica Chicamocha de Bucaramanga, fue remitido ayer el joven Carlos Andrés Chávez Vargas, de 20 años de edad, quien resultó gravemente herido al recibir un impacto de bala en la cabeza.
De acuerdo con la información oficial, en la vivienda de Eliecer Alfonso Noriega Vargas de 21 años, hijo de un policía activo del Segundo Distrito, sucedió el inconveniente que tiene entre la vida y la muerte a su pariente que al recibir el disparo en la cabeza de manos de su propio familiar, se desplomó en el piso como si hubiera muerto en el acto.
Familiares del herido, al tocarle el pulso, se dieron cuenta que aún tenía signos vitales por lo que lo trasladaron de urgencia a la Clínica María Auxiliadora, de donde tuvo que ser remitido a la Chicamocha de Bucaramanga por la gravedad de la herida. “Tuvimos que estabilizarlo y para seguridad del paciente fue necesario remitirlo a un Tercer Nivel para que un Neurocirujano pueda operarlo y de esta forma prevenir los riesgos que producen estas heridas de bala en la cabeza”, comentó una fuente médica.
Por su parte, una fuente autorizada del Segundo Distrito, dijo que los dos muchachos estaban jugando en la calle tercera con carrera séptima del barrio Barahoja y el hijo del policía se encontró un revólver calibre 38, dentro de una bolsa negra y se le hizo fácil convidar a su primo para ver qué clase de arma era la que se habían encontrado y cuando la manipulaban un tiro se salió accidentalmente.
Sobre este hecho, que mantiene a la comunidad en completa incertidumbre, se supo que el CTI de la Fiscalía asumió las investigaciones con el propósito de establecer a fondo lo sucedido.






