Debido a la fuerte sequía que presenta el río Magdalena como consecuencia del verano intenso que se presenta en la región, la situación se pone crítica para los habitantes de la zona ribereña.
Lo anterior no solo pone en riesgo el abastecimiento de acueductos como los de las poblaciones de Gamarra y La Gloria, si no también el transporte por la principal arteria fluvial del país.
Los pescadores de la región también mostraron su preocupación porque la sequía ya los ha tocado a ellos debido a la poca profundidad de las aguas y a la cantidad de peces que en la creciente pasada se fueron para las ciénagas donde hoy no se puede pescar por la cantidad de tarullas que mantienen abrazadas a las aguas.






