En Aguachica
Las carreteras que unen a Aguachica con la zona rural, especialmente con los corregimientos de Puerto Patiño, Barrancalebrija, Campo Amalia y Loma de Corredor, son escenario de quejas por parte de los transportistas porque, en algunos casos, están intransitables pese a ser parte de la rehabilitación de emergencia que fijó el Gobierno Nacional a través de Colombia Humanitaria.
Esta realidad se la siente a diario en las vías Aguachica – Buturama, Buturama – La Yé y Loma de Corredor – Puerto Mosquito. La primera está en completo deterioro desde el invierno anterior.
Pese a que ha transcurrido un año, los trabajos de rehabilitación de algunas vías se han desarrollado con el aporte directo de la comunidad, los transportadores y ganaderos de la región, porque del orden oficial nada se ha podido conseguir.
Los usuarios de la vía y los comerciantes de la zona están desesperados por la situación. En la salida de Barrancalebrija, en sus primeros 100 metros hay lodo, baches y tráfico lento. Más adelante, hay un corte parcial en la circulación para que tanto los vehículos que van a Morrinson como los que vienen puedan cruzar un tramo de 5 kilómetros, ya que las zanjas son más grandes que los vehículos de transporte informal de pasajeros debido a que por el pésimo estado de la vía, ninguna empresa transportadora envía sus automotores a la zona.
Pese a que la comunidad se ha resignado a las molestias y al mal estado de la vía, los negocios están reportando pérdidas en sus ventas o han optado por cerrar temporalmente.
La rehabilitación de la carretera Loma de Corredor – Aguachica, está incluida en un plan de mejoramiento por parte de la Gobernación del Cesar, pero con la lentitud de las ejecuciones de la obra, ésta no estará lista en estos tiempos.






