Por más de $26 mil millones
Los programas de Desarrollo Alternativo financiados por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Usaid, han beneficiado a los productores del campo en el sur del Cesar y Bolívar, con recursos para la tecnificación de sus cultivos. Sin embargo, y teniendo en cuenta las necesidades apremiantes de las familias que trabajan con cultivos legales, éstos no permiten generar desde el comienzo del proceso una dinámica de ingresos propios, hecho que motiva la búsqueda de créditos para fortalecer y complementar los proyectos productivos.
Según las entidades bancarias, prestarle dinero a un pequeño productor en el sur del Cesar es considerado como un riesgo.
A su vez, los campesinos le temen al trámite del crédito por la complejidad del proceso y por la preocupación de no poder pagar sus obligaciones.
Contrario al temor de los campesinos, el programa Áreas de Desarrollo Alternativo Municipal ‘Adam’ de Usaid, les ofreció garantías a la banca combinando la responsabilidad individual del pago del préstamo con el manejo asociativo por parte de las agremiaciones de productores, reduciendo de esta manera el riesgo del no pago.
Por otra parte, fortaleció a las organizaciones campesinas a través de la capacitación en cultura financiera, para que provean información acertada y tengan capacidad para manejar los préstamos y para que desarrollen proyectos viables financiera y técnicamente con asistencia técnica de calidad y gestión comercial. Estas propuestas se consideran como un ‘gana-gana’, por lo cual los productores del sur y los bancos, sí están dispuestos a invertir.
Así lo demuestran los resultados obtenidos desde mediados del año 2007 hasta la fecha, periodo en el que la banca ha desembolsado cuatro mil 524 créditos para igual número de familias por valor de 26 mil 250 millones de pesos, con mil 50 Incentivos a la Capitalización Rural, ICR, por más de tres mil 300 millones.
De la misma forma, esta metodología financiera apoyada por Usaid ha permitido la firma de acuerdos con el Banco Agrario y el Banco Caja Social, con los cuales se ha logrado aumentar los créditos, inyectando recursos por 10 millones de dólares de nuevos préstamos al sector agrícola del sur del Cesar y Bolívar.
El subdirector de Comercialización, Finanzas y Grupos de Productores del Programa ‘Adam’ de Usaid, Osvaldo Oliver, afirmó que, “un elemento clave de la estrategia es identificar un nivel manejable de crédito para el agricultor y aprovechar el ICR para financiar proyectos agrícolas, dejando a los productores con un bajo nivel de endeudamiento”.






