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Asesinado comerciante aguachiquense al tratar de evitar un robo en Cartagena

La tarde del pasado domingo, Olver Montoya Díaz, de 44 años de edad pasaba por uno de los sectores del occidente de Cartagena, cuando vio que varios sujetos le arrebataron un computador portátil a un ciudadano que salía de un establecimiento público, de inmediato el comerciante de Aguachica, corrió detrás de los delincuentes no sin […]

Asesinado comerciante aguachiquense al tratar de evitar un robo en Cartagena

Asesinado comerciante aguachiquense al tratar de evitar un robo en Cartagena

Por:

@el_pilon

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La tarde del pasado domingo, Olver Montoya Díaz, de 44 años de edad pasaba por uno de los sectores del occidente de Cartagena, cuando vio que varios sujetos le arrebataron un computador portátil a un ciudadano que salía de un establecimiento público, de inmediato el comerciante de Aguachica, corrió detrás de los delincuentes no sin antes marcarle a la Policía para que se enteraran de lo sucedido pero  metros después de doblar una esquina, uno de los atracadores se detuvo y le propinó varios impactos de bala en diferentes partes del cuerpo, ocasionándole la muerte en forma instantánea. Olver Montoya, cayó al piso y antes de morir, dijo a uno de los que fue a auxiliarlo, “esos manes me mataron”.
La víctima de la inseguridad e intolerancia que se vive en la capital de Bolívar, resultó ser un prominente joyero de Aguachica, que durante más de ocho años se había destacado en la orfebrería.
Olver Montoya Díaz, era oriundo de Morales, sur de Bolívar, de donde se trasladó a Aguachica para buscar nuevos horizontes comerciales, ya que en esa región la mala racha que le hizo pasar el invierno lo obligó a desistir de combinar la agricultura con la joyería, pues todos los años la creciente de los Ríos Morales y Magdalena, lo dejaban endeudado en los bancos.
Una vez establecido en Aguachica, se hizo conocer por sus excelentes trabajos en oro; trabajos que también le abrieron puertas en Bucaramanga, Bogotá, Medellín y Cartagena, donde tenía clientes especiales amantes del oro y las esmeraldas.
Olver Montoya, según sus familiares, se encontraba en Cartagena realizando algunas diligencias para legalizar una escritura pública de una finca que recién había comprado en Morales, sur de Bolívar.
Horas antes de su muerte, llamó a un pariente para informarle que hoy regresaría a Aguachica para conseguir un arquitecto para que le diseñara unas cabañas que pretendía construir en ‘Sabanas de San Lázaro’; predio situado en el suroccidente de la ciudad, cerca al barrio Villa San Marcos.
Ayer en la tarde cuando su cadáver fue traído a Aguachica, cientos de personas salieron a recibirlo para darle el último adiós, ya que hoy en la tarde será sepultado en Morales.

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