CARACAS (AP) —
Varios miles de jóvenes manifestaron el miércoles en la Asamblea Nacional contra un proyecto de ley de las universidades que impulsa el Ejecutivo sin haber consultado con las instituciones académicas.
Bajo la consigna “quiénes somos: estudiantes. Qué queremos: libertad”, varios miles de universitarios efectuaron una concentración en los alrededores del Congreso, en el centro de la capital, en rechazo a un proyecto de ley de educación superior que el gobierno espera presentar en los próximos días a consideración de los diputados.
“No podemos aprobar una ley de educación superior sin que las universidades y sus estudiantes se pronuncien al respecto. No podemos aprobar leyes dándole la espalda al pueblo venezolano”, dijo a la prensa Reinaldo Díaz, consejero de la Universidad Católica Andrés Bello, al objetar el proyecto de ley del gobierno.
Los jóvenes, acompañados de profesores universitarios, consignaron en la Asamblea Nacional una propuesta de ley que fue elaborada por las principales universidades del país como alternativa al proyecto impulsado por el Ejecutivo y que contó con el respaldo de unos 43.000 firmantes, indicó Díaz.
También la rectora de la Universidad Central Venezuela, Cecilia García Arocha, solicitó al gobierno la participación de las autoridades universitarias y los jóvenes en el diseño de la ley de educación superior.
“Una persona no puede dirigir a las distintas universidades, porque las universidades gozan de su autonomía académica, administrativa y de cátedra”, dijo García Arocha al canal privado Venevisión al cuestionar el proyecto oficialista que concentraría en el Ejecutivo el control de las universidades.
La manifestación fue repelida por un grupo de seguidores del presidente Hugo Chávez, que bajo la consigna “no volverán”, comenzó a lanzar piedras y sillas contra los jóvenes que estaban concentrados frente a una de las entradas del edificio administrativo de la Asamblea Nacional.
Cerca de una treintena de guardias nacionales, con escudos y vestimentas antimotines, debieron forman un cordón humano entre los estudiantes y simpatizantes del gobierno para evitar enfrentamientos.
Luego de pequeñas refriegas entre los bandos se dispersó la manifestación que culminó con al menos un joven herido por un objeto contundente.
La legislación actual le otorga a las universidades venezolanas autonomía de funcionamiento.
La aparición a partir 2007 de un poderoso movimiento estudiantil opositor generó un distanciamiento entre el gobierno y las universidades.






