Isaac se internó lentamente sobre la zona central del país en la madrugada de ayer, dejando remojado a todo el estado de Luisiana. Vecindarios bajo agua y muchas viviendas que no se mojaron quedaron sin electricidad, aire acondicionado, ni agua potable.
Pasarán algunos días hasta que el agua enlodada se retire y la gente que vive en los vecindarios anegados pueda volver a sus casas.
La ciudad, que parecía no haber sufrido muchos daños, suspendió su toque de queda y regresó a su habitual actual llena de vida, aunque estaba más humedecida de lo habitual.






