El nuevo teléfono de la compañía Apple, iPhone X, salió hoy a la venta y solo bastó su llegada al mercado para que los delincuentes cometieran el hurto.
Según la compañía, 313 teléfonos fueron robados, además calculan un valor de pérdidas en la mercancía por unos 370.000 dólares.
Los hechos se presentaron en una tienda ubicada en el centro comercial Stonestown de San Francisco, Estados Unidos, donde según testigos, los encapuchados asaltaron un camión de UPS que transportaba los equipos y estaba afuera de una tienda.











