Alianza Valledupar FC visitó al Deportivo Pereira en un duelo correspondiente a la segunda jornada de la Liga Betplay I-2025, un encuentro que finalizó 0-0 y dejó mejores sensaciones para los dirigidos por Hubert Bodhert.
El dominio del partido fue compartido, ambos equipos generaron ocasiones sin poder concretarlas, lo que mantuvo el marcador en blanco. En medio de esa paridad, la terna arbitral, comandada por Wilmar Montaño (Cundinamarca) en el campo y Carlos Ortega (Bolívar) en el VAR, terminó asumiendo un protagonismo inesperado.
Una de las decisiones más discutidas ocurrió al minuto 70, cuando Yesus Cabrera, ya con tarjeta amarilla, realizó una entrada tardía y con fuerza excesiva sobre José Muñoz. El mediocampista de Alianza Valledupar quedó tendido en el césped y requirió asistencia médica, pero el juez Montaño solo ordenó la atención sin sancionar disciplinariamente al jugador de Pereira.
Desde el banquillo ‘aliancista’ se hicieron evidentes los reclamos al árbitro, quien desestimó la acción sin siquiera advertir a Cabrera. Lo más llamativo fue la no intervención del VAR, que minutos después sí actuó para revisar la falta de Cristian Vergara y recomendar su expulsión.
No obstante, la ausencia de revisión en la jugada de Cabrera se ajustó a las normativas de la International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de regular las reglas del fútbol. En el punto 2 del Protocolo del VAR, se especifica que este solo puede intervenir en cuatro tipos de acciones: goles, penales, tarjetas rojas directas y errores de identidad.
El inciso C establece que el VAR solo puede revisar una expulsión directa y no puede intervenir en amonestaciones o segundas tarjetas amarillas. Es decir, aunque la falta de Cabrera pudo ser merecedora de una segunda amarilla y su consecuente expulsión, al no ser una roja directa, el VAR no tenía facultad para intervenir.
Diferente fue el caso de Cristian Vergara, cuya falta sí calificó como ‘juego brusco grave’—también conocido como ‘disputa temeraria’—al impactar con fuerza en una zona sensible de la pierna de José Moya. En primera instancia, Montaño solo sancionó la falta, pero tras la revisión del VAR decidió mostrar la cartulina roja.
Las expulsiones, un problema recurrente para Alianza Valledupar
Vale la pena recordar que las tarjetas rojas fueron un dolor de cabeza para Alianza Valledupar en 2024. Durante el torneo Liga Betplay II-2024, el equipo fue el más sancionado con expulsiones, acumulando seis cartulinas rojas a lo largo de la competencia.
Por ello, la afición espera que esta tendencia no se repita en 2025, ya que jugar en inferioridad numérica puede ser un factor determinante en la lucha por la permanencia en primera división.
Por: Alfredo José García Betancourt, Betan
Practicante de Areandina






