En el Cauca:
Por LIBARDO CARDONA Y CESAR GARCIA
BOGOTA. AP Y EL PILÓN. Tras dos años de seguimientos e interceptaciones a las comunicaciones de sus colaboradores más cercanos, el jefe de las FARC Alfonso Cano cayó desarmado al recibir tres balazos de fusil del Ejército, según detalles del operativo militar revelados ayer sábado.
Funcionarios narraron a la AP cómo el jefe rebelde fue muerto de tres tiros de fusil, probablemente de un Galil de tropas de asalto del Ejército Nacional, que llevaban varios tipos de arma y munición.
Los balazos impactaron a Cano, cuyo verdadero nombre era Guillermo León Sáenz Vargas, en el lado derecho del cuello, en la ingle y en la cadera.
Confirmado
Las tropas se confundieron al ver al buscado jefe de las FARC sin su tradicional espesa barba, pero para agentes del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General, y que fueron llevados a la zona para identificar el cuerpo a través de las huellas dactilares, no cabía duda: el cadáver que se encontraron el viernes por la noche en un paraje de la localidad de Suárez, en el departamento de Cauca, a unos 350 kilómetros al suroeste de Bogotá, era el de Cano.
“Al ‘ojimetro’ (o a primera vista), sabíamos que era él; como (su muerte) no fue con bomba, el cuerpo no estaba destrozado”, dijo Maritza González, directora nacional del CTI de la Fiscalía.
Uno de los cinco hermanos de Cano, Carlos Roberto Sáenz Vargas, informó a la Fiscalía que reclamará la entrega del cadáver de su pariente. La Fiscalía advirtió que lo hará si presenta toda la documentación que acredite el vínculo de consanguinidad.
En un informe sobre Cano divulgado por la Fiscalía lo describen como un hombre de 1,72 metros de altura, 75 kilos de pesos, miope, y que antes de su ingreso a las FARC, cuya fecha exacta se desconoce, “abandona su esposa y dos hijos”.
¿Quién era Cano?






