Mientras los universitarios cesarenses comenzaron el año 2014 con inconformidades por las becas de Fedescesar, tanto que los estudiantes de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia –UNAD- casi se quedan sin ellas, sumado a los altos costos de las matriculas en el caso de la Popular del Cesar y otras luchas de los estudiantes de la educación superior pública, los colegios también tienen su carga a cuestas. En Valledupar los docentes empezaron el año lectivo con paro, enfrascados en una pelea con la Administración Municipal, con justa o injusta causa, según la óptica de donde se mire, situación que afecta a los educandos que perciben un mensaje negativo.
Pero no todo ha sido malo. Por fin se comienza un año escolar con el programa de alimentación escolar, paralelo al inicio de clases. Esto es un logro que hay que reconocer de parte de las autoridades educativas del Cesar, al igual que la educación rural en convenio con la Diócesis de Valledupar. Estos son logros que se ahogan en medio de las malas noticias y que vale la pena resaltar.
Existen otras buenas noticias.






