Por VIVIAN SEQUERA,Associated Press
HURDAL, Noruega (AP) — Al presentar ayer el inicio de sus diálogos de paz, los negociadores del gobierno del presidente Juan Manuel Santos y de las FARC dejaron en evidencia las divergencias que han tenido a Colombia sumergida en casi 50 años de conflicto al que ahora aseguran querer ponerle fin.
Desde los discursos, el de los rebeldes de que son la respuesta a la violencia del Estado y el del gobierno destacando que en América Latina la izquierda ha encontrado espacio vía electoral, hasta la forma de encarar a la prensa, ambos bandos mostraron la enorme brecha que los separa.
A pesar de todo, ambos dijeron estar dispuestos a encontrar caminos para acabar con el conflicto.
El cuarto intento






