- El legislador venezolano Wilmer Azuaje, opositor del presidente Hugo Chávez, solicitó el apoyo del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
CARACAS (AP)
Un tribunal capitalino suspendió e inhabilitó para ejercer cargos públicos al diputado disidente del oficialismo Wilmer Azuaje mientras es procesado por presuntamente agredir a una policía, informaron autoridades judiciales.
Azuaje, a quien la Asamblea Nacional le retiró la inmunidad en medio de fuertes críticas de opositores, fue suspendido e inhabilitado para ejercer cargos públicos durante su enjuiciamiento por orden de un juzgado local, indicó el Tribunal Supremo de Justicia en un comunicado de prensa.
El legislador, conocido crítico del presidente Hugo Chávez, pidió la ayuda del secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) José Miguel Insulza, ya que aseguró ser víctima de una persecución política.
El diputado es procesado por el delito de “violencia física” contra una policía debido a un altercado que tuvo el pasado 25 de marzo en un comando capitalino de la policía judicial al que acudió para realizar los trámites de un vehículo que le habían hurtado a su madre.
La policía Yuraima Castillo acusó a Azuaje de haberla insultado y golpeado en un hombro durante una discusión.
El congresista fue detenido el 25 de marzo y liberado dos días después por orden de un tribunal que le prohibió salir del país sin autorización y lo obligó a presentarse cada 15 días ante el juzgado.
Azuaje, ex militante del partido oficialista, se distanció de Chávez hace más de dos años tras denunciar hechos de corrupción en los que estarían implicados los familiares del presidente.
El proceso contra Azuaje ocurre en medio de la polémica generada por la detención del ex gobernador opositor Oswaldo Álvarez Paz, quien es procesado por criticar en Globovisión las acciones del gobierno para combatir el narcotráfico.
El cardenal Jorge Urosa dijo que es evidente que las autoridades están procesando injustamente a opositores de Chávez por simplemente criticar al gobierno.
Sin mencionar el caso de Azuaje, el dirigente religioso señaló que un creciente número de antagonistas de Chávez están siendo “encarcelados por su opinión”, y urgió a los venezolanos a expresarse contra “cualquier violación de derechos humanos”.
Chávez niega los señalamientos y afirma que no tiene influencia sobre el sistema judicial, pero que alienta a las autoridades a propugnar las leyes venezolanas.






