En las investigaciones a las empresas del Grupo Nule, se encontraron registros de un presunto pago a Edmundo del Castillo, que se habría realizado en efectivo en el Centro Comercial Andino de Bogotá, así como a un funcionario del Inco.
Lo más sorprendente del hallazgo son los presuntos pagos a servidores públicos con capacidad para influir en decisiones tomadas por servidores públicos, a través de cheques girados “a favor de mensajeros, escoltas y conductores, quienes los cambiaban por efectivo que era llevado a las oficinas del grupo y entregado de acuerdo con las instrucciones de socios y altos directivos a terceros”.
El documento relaciona que a Germán Olano le hicieron siete pagos desde cuentas de Mauricio Galofre y Transvial, bajo la modalidad de comisión o anticipo de préstamo, por 500 millones de pesos; a Liliana Hernández, abogada, que según el documento está relacionada con la Gobernación de Cundinamarca, se registran giros por 2.753 millones de pesos en efectivo y a cuentas de inversiones Nuevo Arco Iris, una empresa, que dice el documento, sería de su familia.






