Por LIBARDO CARDONA
BOGOTA. AP. El nuevo alcalde electo de Bogotá, Gustavo Petro, ha jugado un papel clave en la reciente vida política del país con sus reiteradas denuncias sobre los nexos entre la clase política colombiana y las bandas paramilitares.
Su llegada a la alcaldía es también el epílogo de una larga carrera de al menos 15 años, en los que ha saboreado éxitos y derrotas, como la que sufrió en los años 90 en su primer intento por llegar al primer cargo de Bogotá.
Economista del Externado
La formación política de Petro, un economista de 51 años, se debe, según él mismo les ha dicho a sus amigos, a su madre y a su reacción a las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970, consideradas por muchos colombianos como una vergüenza nacional.
Aunque nunca se probó, la historia cuenta que en aquellos comicios hubo fraude en favor del conservador Misael Pastrana y en perjuicio del candidato de la Alianza Nacional Popular (Anapo) Gustavo Rojas Pinilla, un general en retiro del ejército que, con corte populista, ya había gobernado al país entre 1953 y 1957.
Petro nació el 19 de abril de 1960 en un remoto poblado llamado Ciénaga de Oro, en el departamento de Córdoba, 500 kilómetros al norte de Bogotá. Por el trabajo de su padre —también llamado Gustavo_, la familia se trasladó a Zipaquirá con sus tres pequeños hijos: Gustavo, Adriana y Juan.
En los últimos años del bachillerato Petro tomó las armas, pero “nunca se destacó como un gran militar en el M-19. El era más bien un organizador, un ideólogo”, precisó Rodríguez.
De hecho, advirtió, “yo creo que Petro nunca en su vida le ha hecho daño a alguien ni con un cortauñas”; comentario con el que también está de acuerdo otro ex militante del M-19, Francisco Cardona, conocido como “Pacho Paz”, y quien recordó haber conocido a Petro en Bogotá en 1983. “Era un hombre muy estudioso, muy sólido en política, muy reflexivo”, dijo.
En diálogo telefónico con la AP, Cardona precisó que “a Petro siempre lo han querido hacer ver como el supercomandante del M-19. Eso no es cierto. El era un mando medio y estoy seguro de que nunca le hizo daño físico a nadie”.
A principios de los años 80, Petro —un hombre de baja estatura, delgado, de lentes y de hablar pausado— se graduó de economista en la Universidad Externado de Colombia, en Bogotá.
Aureliano






