Las disfunciones sexuales femeninas son algo frecuente al igual que en los hombres. “Disfunción” significa que algo no funciona bien y si nos referimos al sexo podemos diferenciar tres niveles o aspectos de la sexualidad donde algo puede ir mal y convertirse en un problema: primero ‘Nivel del deseo sexual’, la apetencia o libido; segundo ‘Nivel de la fase de excitación o problemas de lubricación y molestias o dolor en el coito’ y por último el ‘Nivel del orgasmo o fase final de la respuesta sexual humana’.
Problemas de deseo sexual
Si empezamos por las dificultades sexuales más frecuentes están los problemas de bajo deseo sexual o inapetencia. En muchísimos casos se trata de la consecuencia de su problema anterior que no se ha atendido y que lleva a que se vea afectada la libido y produzca desánimo sexual.











