Colombia y Brasil comenzaron a negociar un plan binacional de seguridad fronteriza que contenga la criminalidad pero que a la vez permita la integración de las poblaciones en esa región, indicaron el viernes los ministros de Defensa de ambos países.
El plan busca que la frontera de 1.645 kilómetros de extensión “no sea una zona de tolerancia para los tráficos ilícitos, para la delincuencia, sino que sea un escenario de integración”, dijo el titular de Defensa colombiano Rodrigo Rivera.
Agregó que “vamos a empezar el proceso de negociación de un plan binacional de seguridad fronteriza que garantice que… tengamos las mejores condiciones de seguridad… que permita al mismo tiempo que las comunidades en esas zonas se integren” pero que los delincuentes encuentren “un muro de contención” para delitos como la minería ilegal, el tráfico de drogas y el contrabando, entre otros.






