El equipo dirigido por Eduardo Lara cerró exitosamente su paso por el Torneo Esperanzas de Toulón, no sólo por el tercer título que logró para Colombia, sino porque el equipo dio muestras de recuperación en este campeonato.
La Selección Colombia sub 20 terminó invicta luego de cinco partidos y el único que no pudo ganar fue precisamente la final ante el equipo local, pero en la tanda de penaltis el arquero Cristian Bonilla se lució y con dos soberbias atajadas permitió el tricampeonato.
Y es que Francia, desde el primer minuto de juego, salió con serias intenciones de ganarse una vez más el torneo, con un juego contundente.
Colombia tuvo que soportar serias embestidas de Francia que arrinconó una y otra vez al equipo nacional, ya que éste nunca logró una fortaleza ofensiva en el primer tiempo.
James Rodríguez y Edwin Cardona nunca se pudieron encontrar en los primeros 40 minutos y eso lo sintió la ofensiva nacional.
Sin embargo Colombia salió airosa del ataque galo y se fue al entretiempo con la igualdad a cero goles, pero consciente de que debía replantear su fútbol si no quería perder la final.
Pero en el complemento fue Francia el que salió a noquear y un certero cabezazo de Monrose (m. 51) puso adelante a los galos en el marcador.
Por suerte para Colombia hubo tiempo para reaccionar, mientras Francia sufría las consecuencias de un gran desgaste físico.
Fue así como a cinco minutos del final llegó el tanto de la igualdad, gracias a un potente remate de cabeza de Duván Zapata tras un tiro de esquina cobrado por Rodríguez.
Ya con el tiempo prácticamente agotado, se llegó a la definición desde el punto penalti, en donde Colombia superó 3-1 a Francia.






