En guerra de narcotraficantes
Por MICHAEL WEISSENSTEIN. Associated Press
MORELIA. México. AP. En una noche fresca de septiembre, casi media hora después de que el sol dejara de iluminar la catedral barroca de cantera rosada en esta ciudad colonial del oeste de México, tres individuos armados irrumpieron en un centro distribuidor de Coca-Cola, en las afueras de la localidad.
Los delincuentes golpearon con pistolas a tres guardias de seguridad, se apoderaron de miles de pesos en efectivo y huyeron entre un vecindario de casas de ladrillo y muros deteriorados. El sonido de las sirenas inundó el lugar en tanto que los agentes de la policía estatal encontraron en llamas el vehículo Nissan Sentra que se cree utilizaron los malhechores en su huida.
“Ya no se puede salir a la calle en la noche”, dijo el ama de casa Yolanda Villa, mientras se asomaba por la puerta de su casa. “Te asaltan, te secuestran, te roban”, afirmó el hijo de ésta, Luis, de 9 años. Y sus opiniones parecen reflejar la panorámica local sobre la seguridad.
El cartel de los ZETAS






