El alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco, convocó a seis sesiones extraordinarias al Concejo de Valledupar para debatir dos proyectos de suma importancia. El primero busca financiar mediante crédito la adquisición de un banco de maquinaria amarilla y vehículos. Por otro lado, el segundo definirá los subsidios de los aportes solidarios para los servicios de acueducto, alcantarillado y aseo en el municipio.
Así lo dio a conocer el concejal Wilber Hinojosa, quien, acompañado de José Alberto Morillo y Juan Camilo Arias, de la Mesa Directiva, organizará estas sesiones programadas para finales de septiembre. “Es de suma importancia definir estos subsidios porque actualmente son muy bajos para los estratos 1, 2 y 3. Esto puede representar un alivio significativo para los usuarios, teniendo en cuenta las altas tarifas”, argumentó Hinojosa.
En ese orden de ideas, puntualizó que la administración municipal radicará este martes 23 de septiembre el proyecto, y la corporación lo estudiará para determinar si permitirá un aumento sustancial en los subsidios. Valledupar es una de las ciudades del país con los subsidios más bajos para los servicios públicos.
La capital del Cesar tenía alrededor de seis años con el proyecto de acuerdo de 2018 que regía estos apoyos. Dejó de estar vigente con el aprobado en 2024, que estableció pequeños aumentos en los subsidios a los servicios de acueducto, alcantarillado y aseo. Para los servicios de acueducto y alcantarillado en el estrato 1, el subsidio pasó del 43 % al 45 %. Por su lado, el subsidio al servicio de aseo pasó del 23 % al 25 %. Excluyendo el servicio de energía, el aseo es el más caro y con el subsidio más bajo.
Corregimientos
De acuerdo con Hinojosa, en los corregimientos son múltiples las quejas de ciudadanos que tienen que pagar un servicio de aseo que ronda entre los $35.000 y $45.000. También señalan que la basura que producen no es recogida en las puertas de sus casas, como sucede en Valledupar, lo que genera aún más molestia en los usuarios.
“Valledupar tiene subsidios muy bajos para el estrato 1 en comparación con otras ciudades del Caribe. En Santa Marta está alrededor del 40 % y 50 %. También hay que mirar la realidad financiera que hoy tiene el municipio para ir aumentando como dice la ley, cada 5 años estos subsidios que le permitirán a los estratos 1, 2 y 3 un ahorro en el pago de los servicios”, explicó el corporado.
Agregó que, además del proyecto, se debe revisar el marco tarifario vigente. “En los controles políticos realizados en la corporación se evidencia cierto abuso de la autoridad que presta el servicio. Creo que ahí es donde se deben establecer tarifas justas y garantizar que los subsidios estén acordes con otras grandes ciudades”.
Los subsidios
Con el proyecto de acuerdo de 2024, en el estrato 2, el subsidio al servicio de acueducto y alcantarillado pasó del 20 % al 22 %, y en el aseo, del 18 % al 19 %. En el estrato 3 de Valledupar, el subsidio es del 5 % para todos los servicios públicos.
Los estratos 5 y 6 pagan mensualmente aportes solidarios en los servicios de acueducto y alcantarillado, incluidos en las facturas para subsidiar a los usuarios de menores ingresos. Los usuarios del estrato 5 pagan un aporte solidario del 60 % sobre los recibos de aseo, acueducto y alcantarillado; los estratos 6, el 65 %, y los usuarios comerciales, el 50 %.
Cabe recordar que los subsidios son bajos porque en el último año de gobierno del exalcalde Luis Fabián Fernández (2009–2011) se realizó un empréstito de $36.000 millones conocido como los bonos de agua. En 2014, Valledupar entró en Ley de Reestructuración de Pasivos para ordenar el pago de sus deudas y se pignoró el recurso destinado a inversión en agua potable proveniente del Sistema General de Participación.
“La fuente que financia los subsidios de acueducto y alcantarillado se llama Sistema General de Participación, agua potable. Si nosotros tuviéramos el SGP libre, estuviéramos al tope de los subsidios que por ley deberíamos conceder. Recordemos que el Sistema General de Participación es la fuente de pago del crédito que se hizo en el gobierno del exalcalde Luis Fabián Fernández. Esa fuente se pignoró para esa pagar operación”, explicó la secretaria de Hacienda, Lily Mendoza.
Por eso, la administración destina a cubrir los subsidios lo que resta del pago de la deuda. “Si no tuviéramos compromisos, podríamos llegar al tope, como ocurre en otras ciudades capitales”, concluyó la funcionaria.
Por Namieh Baute Barrios






