La pandemia de la covid-19 ha intensificado las emociones de las personas debido a los cambios sociales dramáticos, dificultades financieras, aislamiento y soledad por el distanciamiento social, la pérdida de seres queridos, miedo a contraer el virus y finalmente el más latente circula sobre la efectividad de las vacunas.
De esta última surgen muchas inquietudes; por una parte está la esperanza de un porcentaje de la humanidad para volver a la normalidad, y por el otro, incertidumbre, miedos y preguntas, los cuales son fuertemente influenciados por los comentarios e informaciones falsas que surgen alrededor de las inmunizaciones.
“Me siento bien, no tengo estrés, estoy relajada. La gente dice muchas cosas, opina cosas malas, pero eso es causa de la desinformación y la crisis que estamos viviendo”, manifestó Divina Andrade, ciudadana que esperaba por su vacuna en el Centro de Eventos Paisaje de Sol.











