La pandemia desencadenada por el covid-19 ha representado grandes retos para el personal de la salud y, a su vez, ha dejado en evidencia las grandes brechas que existen entre la zona urbana y rural de los municipios.
Para nadie es un secreto que los corregimientos y veredas de Valledupar han tenido que enfrentar momentos difíciles desde el inicio de la emergencia sanitaria, principalmente porque en muchos de estos lugares los centros de salud no cuentan con todos los implementos para atender a los pacientes, especialmente en casos de urgencias vitales.
De ese modo, mientras en la capital cesarense la vacunación contra este virus pandémico avanza de manera “eficaz”, según manifiestan las mismas autoridades de salud, en las zonas corregimentales el cuento es totalmente distinto, principalmente porque las jornadas de inmunización son esporádicas y cuando se ejecutan, es solo por 1 día. Razón que imposibilita que la mayor parte de la población logre acceder a los biológicos.











