La angustia se refleja en cada palabra de Celia Pérez, madre de Jorge Salgado, un joven de 21 años con síndrome nefrótico que requiere diálisis tres veces por semana y está en protocolo de trasplante. Con la incertidumbre sobre dónde recibirá su hijo la diálisis el próximo jueves, Celia expresa con desesperación: “Me preocupa que no sé dónde se va a diálisis el jueves. ¿Te imaginas?”.
Ante la posibilidad de que Cajacopi interrumpa el tratamiento, su temor es palpable: “Ya sé que todo el tratamiento sería comenzar de cero porque no veo otra”, pues cambiar de EPS ahora significaría perder el avance en el proceso de trasplante de Jorge. Celia, quien viaja desde Bosconia a las 3:30 de la mañana para que su hijo reciba su tratamiento, describe el buen trato recibido hasta el momento en Nefros, pero la inminente interrupción del servicio la llena de zozobra y desesperanza.











