En el Hospital Rosario Pumarejo de López, HRPL, se vivió un momento muy importante para los pacientes de la Unidad Mental y para los profesionales de la salud del área debido a que se realizó una ceremonia para entregar diplomas a las personas que están internadas.
La iniciativa se realizó debido a que los pacientes, usualmente, al salir del hospital no cuentan con empleos o negocios para solventar sus necesidades y la de sus familiares. “Son pacientes que en medio de su problema mental se les dificulta mantener una estabilidad emocional y muchas veces son personas desempleadas, llenas de deudas, razón por la que caen en depresión o en drogas”, explicó Dianis Oñate, terapista ocupacional de la Unidad Mental.
En cuanto a los pacientes que están internados por adicción a las drogas fue importante brindarles un conocimiento extra para que se sientan útiles en la sociedad, toda vez que Oñate recuerda cuando los internos les decían que lo mejor que les podía pasar al salir de la Unidad era que los ‘mataran’ en medio de un robo. “Decían eso porque ellos sentían que su vida ya no valía nada, que habían dañado su hoja de vida, que nadie les quería dar oportunidad”, anotó.











