La masturbación no es esa cosa enfermiza, idea que por muchos siglos han intentado hacernos creer, por el contrario, es una fuente natural de placer y relajamiento para el cuerpo humano.
Lo cierto es que los efectos adversos de esta actividad aún tienen poca base científica, por el contrario, los experimentos que se han realizado concluyen que existen más bondades que perjuicios.
La medicina moderna reconoce que la masturbación no produce daños significativos a corto o largo plazo, y la considera una práctica normal, incluso han encontrado que reduce el estrés y combaten el insomnio, entre otros beneficios.











