Varios integrantes de una familia se encontraban este lunes a las afueras de la Clínica Alta Complejidad de Valledupar viviendo el drama de tener a un ser querido hospitalizado, tras ser diagnosticado con covid-19, pero esperando por la disponibilidad de una cama en la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI.
Sus rostros no mostraban otra cosa que no fuera preocupación y una que otra lágrima corría por sus mejillas puesto que su familiar desde hace tres días había ingresado a este centro de salud, pero requería de una UCI para mejorar su condición.
Este mismo panorama se observa en los alrededores del Instituto Cardiovascular del Cesar, donde familiares de pacientes contagiados con el virus esperan sentados bajos los árboles que les den la noticia que hay disponibilidad de ingreso a una cama UCI.











