Recientes estudios han reflejado que la contaminación tiene efectos negativos sobre la salud, y concretamente, se relacionan con la obesidad, porque provoca alteraciones metabólicas e inflamación en algunos órganos.
Se trata de sustancias químicas tóxicas que están presentes en todo lo que consumimos y en productos cotidianos.
De hecho, es imposible evitar su interacción, ya que se encuentran dispersos en cada punto del ambiente, debido a su uso desmedido, principalmente de los pesticidas en la industria agrícola. Además, piensan que estas sustancias acumuladas se pueden heredar a través de la gestación y la lactancia.











