Tras poco más de un año de pandemia se ha vuelto común que los niños se encuentren aburridos constantemente debido a que las alternativas para entretenerse son cada vez más escasas, además que por los retos a los que se enfrentan los padres al ejercer de docentes en casa, sumado a las ocupaciones laborales, quedan sin tiempo y energía para crear junto a sus hijos actividades adicionales que los saquen de la rutina.
A pesar de esto, el constante “estoy aburrido” o “no tengo nada que hacer” no debe generar preocupación en los padres, ya que estas expresiones pueden ser la oportunidad para dejar que la creatividad en los niños emerja con más fuerza.
“Cuando los niños se ciñen mucho a sus rutinas, no dejan espacio para inventar o fantasear; generalmente cuando se encuentran aburridos buscan nuevos desafíos y desarrollan mucho más su creatividad, además que los ayuda a desarrollar su autonomía y a ser más resolutivos”, afirma Yanelis Yaneth Rimon, directora del programa de Licenciatura en Educación Infantil de Areandina sede Valledupar.











