Valledupar goza de variedad de árboles, calles, paisajes, corrientes de agua y brisas que día a día demuestran el carácter e identidad propia del municipio; no obstante, la falta de cultura ciudadana y sentido de pertenencia no permiten que la capital del Cesar se deje ver en su máximo esplendor.
No es necesario invertir grandes cantidades de dinero para ver florecer la ciudad con pequeñas acciones tales como: no desechar basura, no talar árboles, evitar contaminación auditiva y sobre todo respetar el territorio; así se estaría gestando un gran aporte a la transformación de los lugares emblemáticos e incluso ‘periféricos’ de Valledupar. Son colaboraciones que económicamente no representan gasto.











