El sector arrocero en Colombia enfrenta una crisis por la baja rentabilidad del negocio que amenaza la continuidad de la actividad productiva en las regiones, incluido el Caribe. Según tres productores líderes del gremio en el Cesar y La Guajira, los costos de producción superan ampliamente los precios que reciben por el grano, lo que ha llevado a pérdidas económicas significativas y a la convocatoria de eventuales paros para exigir soluciones urgentes.
José Ramón Molina, representante de los arroceros en La Guajira, explicó que desde noviembre de 2024 los precios del arroz han caído en picada, mientras los insumos como fertilizantes, agroquímicos y mano de obra han subido, haciendo insostenible la producción. Actualmente, el kilo de arroz se compra a los productores a 1.320 pesos, mientras que en el mercado final el consumidor paga hasta 4.000 pesos, lo que evidencia una gran inequidad en la cadena.











